DECLARACIÓN PÚBLICA

Introducción:

Chile vive tiempos de un preocupante  deterioro del diálogo democrático e innegable   desprestigio de los partidos políticos y el mundo parlamentario. La democracia representativa que nos ha cobijado  como modelo de convivencia cívica desde los inicios de nuestra vida independiente como país,  muestra signos evidentes  de  agotamiento y desafección ciudadana.

Como representantes de organizaciones sociales, de la más diversa naturaleza, coincidimos en que la política Chilena  se ha encapsulado en  espacios de privilegio, y no pocas veces de manifiesto abuso e ilegalidad. Chile y su pueblo organizado, en sus distintas  actividades,  ha sido marginado demasiadas veces de  la discusión de sus propios intereses.

Los abajo firmantes,  representantes de la más amplia diversidad social, política, religiosa y sin injerencia de partidos, anunciamos la creación de la secretaría amplia de movimientos sociales, SEAMOS. Nos hemos  constituido para hacer un  llamado al país y a la clase política como voz de la sociedad civil, para que esta sea escuchada y se entienda la urgente necesidad de un cambio profundo en la forma de ver los problemas de nuestro pueblo y con ello revitalizar nuestra alicaída democracia. Es la hora del dialogo respetuoso de los temas que de verdad importan a  la gente  y no el tiempo de  dividir  mediante la polarización y la demagogia. Planteamos al país siete aspectos  de hondo contenido  político y social que consideramos relevantes  para el futuro de Chile y su pueblo.

1.- Pensiones y rol del estado

Ninguna pensión en Chile debe ser menor al sueldo mínimo. La precariedad del mercado laboral y las lagunas previsionales  impiden alcanzar este objetivo. Exigimos al Estado un aporte en una cuenta individual a  cada persona nacida en Chile en el año cero, solo este mecanismo permitirá en el tiempo alcanzar este objetivo que persigue entregar pensiones dignas y justas a todos nuestro pensionados.

2.- Educación, innovación ciencia y tecnología.

En el sistema  educativo defendemos el valor del mérito, la focalización del estado en la educación pre escolar y una fuerte inversión en la formación Técnico –Profesional, junto con preparar a las nuevas generaciones en las tecnologías de punta. En cuanto al financiamiento para la investigación, ciencia y tecnología sostenemos que este debe representar al menos  el  1,5% de PIB del país. La tradicional clase política y empresarial  de Chile ha instalado un modelo extractivista de recursos naturales totalmente desconectado de los   enormes  desafíos  de la revolución tecnológica.

 3.- Salud, drogas y seguridad ciudadana

Proponemos una profunda reforma y fortalecimiento del sistema de salud pública, donde una atención digna y de calidad es urgente. Sobre los alarmantes índices  de alcoholismo, drogadicción y delincuencia, creemos que las adicciones deben ser vistas como un tema de estado y no político, pues se trata de un problema que en forma transversal nos involucra a todos, en cuyo contexto denunciamos a quienes de manera irresponsable relativizan sus riesgos haciendo estériles los esfuerzos por prevenir el consumo en la adolescencia. Este grave problema no puede ser visto desde las alturas, sino desde y con las organizaciones sociales y rehabilitadoras que durante medio siglo y sin recursos lo enfrentan.

4.- Regionalización, descentralización y  profundización de la democracia.

Promovemos la profundización de la democracia a través de un decidido traspaso de facultades a los futuros gobiernos regionales, dando espacio  en el  consejo  regional  al menos a  un 20% de representantes  de las organizaciones e instituciones sociales, culturales y gremiales  más relevantes de cada región.

5.- Medio ambiente

Exigimos con fuerza  acortar los plazos para poner término a la  generación de energía mediante el uso de carbón, la fabricación de utensilios  plásticos  de un solo uso, así como el fin de las zonas de sacrificio ambiental.Chile debe seguir avanzando en la generación de energías limpias y, mediante tecnologías de punta, terminar con el drama de la contaminación ambiental que aqueja  a tantas comunidades

6.- Trabajo, rol de la mujer  y familia.

El estado y el gobierno deben reconocer el profundo error de validar  como exclusivo interlocutor a las viejas y desprestigiadas  centrales que se arrogan la representatividad de los trabajadores, donde cada día tiene más vigencia Clotario Blest indicando que las organizaciones sindicales deben ser autónomas de los partidos políticos. En cuanto a la mujer y familia, reconocemos que son muchos los desafíos pendientes donde la responsabilidad de encontrar respuesta radica, fundamentalmente en el estado y sus autoridades. El  mundo del trabajo y el mercado no han sido capaces de corregir vicios y discriminaciones en contra de la mujer. Respecto de la familia, gran parte  de la crisis se explica por la falta de interés del estado y el mercado en reconocerla y protegerla.

7.- Pueblos indígenas

Chile debe sellar un nuevo pacto con sus pueblos indígenas en un dialogo franco y democrático, donde sus reivindicaciones sean escuchadas y las injusticias históricas reparadas, esto requiere modificar la Constitución y asegurar por esta vía institucional la participación parlamentaria de las etnias más representativas. En la Araucanía no todo puede ser blanco o negro, cuestión que agudiza el conflicto y cede espacio a la violencia. Existen organizaciones democráticas, refrendadas por un amplio y mayoritario número de comunidades,  como la Asociación de Municipios con Alcalde Mapuche (Amcam), que busca el dialogo y avances para un acuerdo nacional. Este espíritu  es compartido por la inmensa mayoría del pueblo mapuche.

Los abajo firmantes, convencidos de que Chile somos todos, sin discriminaciones ni exclusiones de ningún tipo, te invitamos a opinar y participar para que tu voz, como la de millones de chilenos y chilenas, de una vez por todas sea escuchada.

Firman 75 personas que se individualizan como dirigentes sociales, gremiales, académicos y profesionales.